Dedicar canciones a personas que ya no están. La distancia, mientras más corta, más asfixiante. Como deseos reprimidos, estos sonidos entran por mis oídos pero se olvidan en alguna parte de mi conciencia. Porque cuando estoy tenso, no escucho bien y pierdo el ritmo. Soy músico, pero no superhombre. Soy artista, pero tantos colores me dejan confundido y no sé por donde pintar.
jueves, 26 de septiembre de 2013
miércoles, 18 de septiembre de 2013
¿Dónde?
"En estos días (digo esto como si hablara mientras me desnudo) los días han pasado de luz a noche, y viceversa, en cuestión de segundo, momentos, instantes. Uno se cansa a veces de estar en multitud, pero es un engaño sin sentido creer que podemos prescindir de lo social, o al menos ese es mi punto. La conciencia es débil, si no se ve reforzada, y en los gritos de cordura que a veces uno experimenta, la reacción animal, autodestructiva, triunfará eventualmente."
El loco seguía desquiciado, me decían los psiquiatra, que ya no hay solución, que hay que dejarlo morir. O tal vez fueran las voces de mis mentes que emanan cuando me hablan. O tal vez estoy solo y creo estar acompañado. Hay veces que me he echado en mi cama cierro los ojos deseando morir, en el fondo quiero llorar, pero no puedo, en el fondo quiero un arma con plomo, pero no tengo.
Querida, ¿donde estás?
Todos los caminos llevan a Roma
pero ¿a donde me dirigen a mi?
Y los minutos pasan, la noche eterna no cierra mi desesperación. El asfalto visto desde la altura se ve cómo un amigo esperando un abrazo.
viernes, 16 de agosto de 2013
Despilfarro
Diego no le gustaba tener visitas, de hecho siempre eran
desastrosas para la casa. Aunque eran necesarias, debía admitir. El tiempo que
practicaba violín a veces era sofocante incluso a sus 18 años. Si no estaba
practicando, leía, pero la mayor parte del tiempo a solas. Incluso durante sus
clases de colegio, preparándose para la universidad, la soledad se asomaba
rutinariamente. Era hora de cambiar, se dijo, una vez que deje de practicar no
va a pasar nada con las cuerdas
Invitó a Montoya y al ogro, personas con quienes compartía
gustos musicales, pero nada más. Era la oportunidad perfecta. No los conocía
bien así que era una oportunidad de oro para él y despojarse de su vida diaria.
No resultaron ser, pues, los invitados más educados. La
ensalada que les invitó resultó volar por los aires, juntos con los tomates desparramados
que hacían del comedor una graciosa escena de crimen. Empezaron a jugar con el violín,
haciéndolo chillar a más no poder. Él, con su escuálido cuerpo no los podía
parar. Corrió al ropero a refugiarse mientras ellos lo desquiciaban con sus
gritos..
A Diego nunca le gustó la gente, ni las visitas, ahora ve
por qué.
Crecer no es dolor
Rafael estaba molesto. Por lo general los regresos del trabajo resultaban tranquilos y sin mayores apuros. Pero esta vez fue la excepción, una paloma había manchado el parabrisas de su auto, y se había secado. Él, en su apuro de jugar con Diego, quiso limpiarlo con la mano. Un éxito, solo que rayó la la luna frontal sin remedio, provocando la ira momentánea de él, obligándolo a tener que agregar otro egreso de su presupuesto familiar, todo gracias a los excrementos de la ave de ciudad.
Llegó a casa, más molesto aún, seguro Diego estaría haciendo algún berrinche porque no encontraba algún juguete. El trabajo también había sido un incordio y solo quería descansar. Llegó a casa:
- ¡Papá! ¡Papá! Se me cayó el diente de leche… ¿Me dará un sol el ratón Pérez?
Rafael, asombrado, vio dicho diente sobre la alfombra. Sonrió de ver a su hijo crecer. Tal vez, después de todo, vale la pena sonreír con él.
Llegó a casa, más molesto aún, seguro Diego estaría haciendo algún berrinche porque no encontraba algún juguete. El trabajo también había sido un incordio y solo quería descansar. Llegó a casa:
- ¡Papá! ¡Papá! Se me cayó el diente de leche… ¿Me dará un sol el ratón Pérez?
Rafael, asombrado, vio dicho diente sobre la alfombra. Sonrió de ver a su hijo crecer. Tal vez, después de todo, vale la pena sonreír con él.
miércoles, 14 de agosto de 2013
Desodorante, tijera, celular
Esta mañana se olvidó de ponerse desodorante, lo noté apenas cruzó el umbral de la puerta. ‘Vaya qué apesta’, cruzó un pensamiento por mi cabeza. Era una mañana cálida de verano, de esas que son traicioneras para las axilas. Era la primera vez que venía tan desarreglado a una clase, sus alumnos se sorprendieron de sus fachas. Ya no andaba con su celular, o mejor dicho, smartphone pegado a la palma de su mano derecha y los pelos de su pecho no se mostraban fuera de la camisa (vaya que dan ganas de cortarlos con tijera). Terminó la clase y lo anunció. Partía del país, era su último día como profesor.
Nadie sabe por qué se fue. Ni qué motivos tenía para dejarnos. A veces creo verlo en el umbral cruzando con la elegancia de siempre, un buen perfume y su cabeza llena de gel. A quién engaño, soy hombre y me enamoré de él.
jueves, 8 de agosto de 2013
Audífonos, chocolate, libro.
A Lisa el juego pierde sentido cuando se sienta a solas en su cuarto. Prefiere escuchar su música favorita con sus audífonos recién comprados: Coltrane, Morrisey, Monsieur Periné por poner unos ejemplos. Vive en una familia de músicos, así que su repertorio se puede decir que es variado.
A veces baila con un chocolate y empieza su danza a solas en su cuarto, olvidándose que el libro que le mandaron a leer en el colegio la está mirando con su contratapa. Lamentablemente no siempre será así. Sus padres quieren que siga el legado familiar y toque el violín como ellos. Ella no quiere quedarse parada, el cuerpo está hecho para moverse.
Con su chocolate en mano, unos audífonos que le tapan las orejas y el libro de espectador, intenta hacer un recital inolvidable, aunque en el fondo sabe que no durará mucho y sus padres, tarde o temprano, entrarán a la fuerza intentando hacerle 'jugar' con el violín, sentada a solas en su cuarto.
A veces baila con un chocolate y empieza su danza a solas en su cuarto, olvidándose que el libro que le mandaron a leer en el colegio la está mirando con su contratapa. Lamentablemente no siempre será así. Sus padres quieren que siga el legado familiar y toque el violín como ellos. Ella no quiere quedarse parada, el cuerpo está hecho para moverse.
Con su chocolate en mano, unos audífonos que le tapan las orejas y el libro de espectador, intenta hacer un recital inolvidable, aunque en el fondo sabe que no durará mucho y sus padres, tarde o temprano, entrarán a la fuerza intentando hacerle 'jugar' con el violín, sentada a solas en su cuarto.
lunes, 8 de julio de 2013
Algo lúdico
A ella le gustaba jugar en el mar. Y no, no por la playa
específicamente, si no porque vive de hecho en un barco. Esta niña peculiar,
tiene rizos castaños y un vestido rosa, como la muñeca con la que siempre
anda. Digamos que es su sello característico. Yo la recuerdo haber visto en un
atardecer, en un barco que al parecer su único tripulante es ella. Entonces
empecé a hacer una historia sobre ella:
Sentada y aburrida en medio de altamar, Eurídice juega a ver
como los demás se divierten, con sus pelotas gigantes que parecen globos en vez
objetos sólidos. Nunca le pareció del todo divertido lo que hacían. Ella prefería
jugar con su muñeca, parecía tener más vida que ellos, quienes a veces parecían enfrascarse en sus piedras negras con
las que miran un buen rato sin hacer nada.
Nunca se lo ha comentado a nadie, pero tiene una amiga
ballena, que a veces la visita y le dice para que se monte encima suyo y paseen
por las profundidades del mar. No creo que lo haga, no sabe nadar…
Y sin embargo en esa soledad que parece asfixiante, yo sé
que ella disfruta hablar con las estrellas y contarles los secretos de ser
feliz en un barco que parece abandonado, con una muñeca que no habla y una
ballena que disfruta de estar a su costado.
Ensayo.
Alzó la mano para sobarse la nuca. Estaba avergonzado de sí, el resto del salón solo lo miraba expectante de qué sucedería después... Definitivamente las exposiciones nunca fueron su fuerte ni nunca lo serán. Todo comenzó desde que se levantó y al ponerse su perfume (su papá siempre le decía que una buena presencia es clave para el éxito) resultó que se había acabado. La vida, no contenta con seguir fastidiándolo, decidió que era hora de perder el calendario de pago para la boleta de la universidad.
- ¿¡Cómo puedes perder eso!? - le gritó su madre, en la casa no había internet, así que era evidente su enfado
- No te preocupes má, yo ahora más tarde iré a la tesorería y pediré que me lo apunten en mi cuaderno todo el calendario de pagos - mintió.
Él sabía que no había atención ese día.
Así pues, armado únicamente con su cuaderno, decidió escribir sobre las metáforas andinas, de los condenados, de los pishtacos. De cómo las gotas de sangre de un felino pudieran ser el origen de los demás felinos conocidos (aunque eso fuese un mito selvático)... El día se acontecía aburrido, y ya le tocaba su exposición para terminar
Se levantó y a la hora de enfrentarse a la puerta, cayó en cuenta que había olvidado su USB donde estaban su exposición. En un arranque de ira patió la puerta, y fue cuando todos lo miraron asombrados de imprudencia y temeridad. Estoy seguro que vio que de los ojos ajenos salían serpientes que lo querían devorar y hacer de él un enorme globo de llanto.
- ¿¡Cómo puedes perder eso!? - le gritó su madre, en la casa no había internet, así que era evidente su enfado
- No te preocupes má, yo ahora más tarde iré a la tesorería y pediré que me lo apunten en mi cuaderno todo el calendario de pagos - mintió.
Él sabía que no había atención ese día.
Así pues, armado únicamente con su cuaderno, decidió escribir sobre las metáforas andinas, de los condenados, de los pishtacos. De cómo las gotas de sangre de un felino pudieran ser el origen de los demás felinos conocidos (aunque eso fuese un mito selvático)... El día se acontecía aburrido, y ya le tocaba su exposición para terminar
Se levantó y a la hora de enfrentarse a la puerta, cayó en cuenta que había olvidado su USB donde estaban su exposición. En un arranque de ira patió la puerta, y fue cuando todos lo miraron asombrados de imprudencia y temeridad. Estoy seguro que vio que de los ojos ajenos salían serpientes que lo querían devorar y hacer de él un enorme globo de llanto.
domingo, 30 de junio de 2013
Mentira
Golpea fuerte
como el caballo descarriado
cree en tu destino
o al menos
repítelo como yo
"de la vida uno no se fía"
Y cae muerto en tu ley
como el caballo descarriado
cree en tu destino
o al menos
repítelo como yo
"de la vida uno no se fía"
Y cae muerto en tu ley
jueves, 27 de junio de 2013
En las mañanas
Ya es de día, he madrugado
mi pelo está revuelto
mis sueños duermen
y yo me pregunto
si realmente estoy creciendo
o solo es una siesta.
miércoles, 26 de junio de 2013
Meditar a solas.
Llega un día sin música, el vaso vacío juega con los ecos de su interior. Otra vez deambulo sin razón entre las hojas que debo quemar para tener más espacio en este cuarto. La locura, el error, una botella de whisky se ve tentadora. Quiero desintegrarme en él, solo un segundo. Aparece el bufón y se ríe de mi, de mis desgracias, como si quisiera animarme.
Un lagarto se acerca:
- Y tú, ¿Dónde dejaste tu felicidad?
- Se escapó cuando la solté, me di cuenta muy tarde de lo que había sucedido, de lo que había perdido. No me recuerdes más errores, no los voy a olvidar.
Sigo mi caminata sin rumbo, como esperando encontrarme otra vez. Con la esperanza en la suela de los zapatos, así quizás se vaya alejando de mi y solo forme parte de lo que alguna vez fui.
Un lagarto se acerca:
- Y tú, ¿Dónde dejaste tu felicidad?
- Se escapó cuando la solté, me di cuenta muy tarde de lo que había sucedido, de lo que había perdido. No me recuerdes más errores, no los voy a olvidar.
Sigo mi caminata sin rumbo, como esperando encontrarme otra vez. Con la esperanza en la suela de los zapatos, así quizás se vaya alejando de mi y solo forme parte de lo que alguna vez fui.
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