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jueves, 17 de marzo de 2016

Sinestesia

Nunca fui bueno con las relaciones en general. Tengo una torpeza innata para hacer lo indebido y para no saber identificar algunas claves dentro de las interacciones. Irónicamente escuchaba decir a algunos que la empatía y sensibilidad destacan en mi. No necesariamente.

Siempre, siempre, siempre y aún hoy no sé cómo... Tantas cosas que se aglutinan si las dejo pasar. AÚN ASÍ, aún así, aún así. 




Desde entonces
Los días cambiaron de color
Hay un matiz que mi retina no sabe limpiar
Conjugar verbos hace problemas
con los pretéritos



Tantas cosas, tantas cosas. El nudo de mi cabeza se vuelve una aneurisma si no me mantengo saludable.

La música en algún punto se volvió la mejor manera de transformar
todas esas imágenes en sonidos, aunque sea yo el único que las vea (¿o no?).



Bailar fue un sinónimo de libertad en medio de esa rutina que siempre me ha sido ajena.
Verte libre es prioridad.



Seremos niños dormidos
soñar, viajar, vivir,
dejarse llevar en los sueños caprichosos

O al menos eso veo cuando cierro los ojos y construyo esa muralla invisible que siempre (te) quiero mostrar.



Tantas cosas. O quizás no y por enésima vez el nudo de mi cabeza hace que dé vueltas.

Ojalá este turbio pero sincero mensaje sea un transporte
hacia el norte.

Bonus track:




Bon voyage

viernes, 29 de marzo de 2013

De madrugada

Es de noche, me gritó el sueño mientras tomaba una siesta nocturna. Tengo que estudiar, me dije, los libros no abren su sexo a conformistas, así como tampoco la música entra solo por los oídos. El incienso de mar inundó mi habitación, como cuando enciendes un cigarrillo y su aroma se expande sin que te des cuenta. Una noche larga, de esas que en sus vacíos te hace recordar todo lo pasado.

Estudié concentrado, procurando no relajarme mucho como para dejarlo, ni forzarme a cosas que mi cuerpo rechazara unánimemente. Ya el sol se acercaba,  sus primeros rayos coqueteaban con la noche de párpado abierto. Siempre me gusta decirle así a este cielo citadino. ¿Te acuerdas cuando escapábamos sin rumbo? Tarde o temprano llegaríamos al final. Irónicamente, cuando llegara el amanecer.

Las hojas caen, el frío vuelve a Lima. Una neblina me saluda desde el pasillo, y yo, educado, le devuelvo el saludo. Un blues se asoma por el cuarto, quiere que lo escuche para depurar el pasado.

Una estrella asciende en el cielo, el sol se ha quedado dormido. Tomaré otra siesta para despertar en el atardecer.


The silence of a falling star 
lights up a purple sky