jueves, 22 de enero de 2015

Camuflaje

No te lo he dicho, ¿verdad?

Los grillos cantan
conmigo
todas las noches.

Te espero con un sobre de azúcar en mi mesa
y un café para despertar.

martes, 13 de enero de 2015

Agnosia

Se había escondido debajo de la mesa, aterrorizado. Había una banco debajo, ahí lo esperaba para cuando el pánico lo asfixiara, así como también dejó algunos peluches como comité de bienvenida. Sus peores miedos lo amordazaron, apenas se arrastraba por la sala. ¿Cuánto tiempo pasó desde la última vez que una taquicardia lo atacaba así? ¿Por qué justo hoy?

Hubo un silencio, recuerda, un breve instante de lucidez. En medio de los jadeos logró incorporarse y decidirse. Prendió el último cigarro que le quedaba, con una calada ahogó su pena, enfrentó sus miedos que tarde o temprano regresarán. Debido a las lágrimas contenidas, su visión se nubló, sus piernas temblaban. El corazón se desbocaba a medida que sus delineados ojos se asomaban hacia su rostro, la tristeza construyó un muro de cemento y hielo entre él y sus pensamientos. Tantas descripciones que podrían tomarme toda la noche poder escribir.

Solo diré que tuve miedo, lo tengo aún. Pero no puedo detenerme y menos ahora, cuando los grillos me saludan en los amaneceres.

viernes, 11 de julio de 2014

Excusas.

Había salido de una función de teatro, de sala repleta y aplausos presentes. Ya no se inmutaba por las parejas circundantes en las sillas aledañas, ni reparaba en adjetivos sobre las actuaciones de los artistas, sencillamente olvidaba sus preocupaciones y las dejaba a un lado. No reparaba en el hueco que tenía en su pecho, o al menos eso pretendía. La noche aún lo mecía con su manto azul marino.

Más tarde, recorrió los salones en los que ella paseaba, con un suspiro se llevó sus alientos y con un cigarro los expulsó. La ingravidez de su cuerpo lo guiaba por pasajes que sabía, no volvería a visitar. Su mirada nostálgica reflejaba dentro suyo todo lo no-vivido. El tiempo se había vuelto la excusa perfecta para que los recuerdos se pudrieran y el olvido los añeje.

Ya es tarde, se dijo. Con el peso encima de su vacío, dirigió sus pasos hacia la salida. Extrañaba los momentos y sus amigos ausentes, extrañaba la paz, extrañaba tanto que sin darse cuenta otra vez se había estrellado en esa nebulosa del pasado. Su pecho era una gamma de sensaciones, momentos y rarezas descuidadas. Uno a uno, se fueron mostrando las noches, las visitas a la azotea, las sorpresas que llenaban su corazón, las miradas que hablaban, las luces. Ya es tarde, se dijo.

Recordarte es un hermoso lugar.


lunes, 9 de junio de 2014

Noción

Nuevos vientos
frescos

Algo así me contó un sueño
entre sábanas
empapadas por la luz de la mañana

Pero después
a golpe de mediodía
lo olvidé

Debo admitir
que sus frases nuevas 
refrescan la soledad

Es como si la noche 
prestara sus luceros para 
dormir 
 
Y el firmamento hilara
uno a uno
mis sueños.

Quédate ahí, no vuelvas
déjate llevar por las nubes

Solo por hoy
date esa licencia

viernes, 30 de mayo de 2014

Craso

Los ríos revolotean en su cabeza

en forma de cabellos
se enredan
se trenzan
se arriesgan
a perderse en el aire

Ella no sabe,
hace más de 12 lunas
no piensa bajar la guardia

y mientras tanto
el verde seda lo seduce
noche tras noche

con gritos que nadie oye
con lágrimas que caen al abismo

siga pa' lante, Capitán

Los Eternos Castigos Mentales
quiebran
y decepcionan

...

Hoy decido
ir al delirio de la tierra
llena de locura

aunque todos asuman mi cordura
y la buena voluntad
de mis acciones

domingo, 18 de mayo de 2014

Otro delirio

El tiempo pasó, eran otra vez dueños de su mundo. En algún rincón de sus cabezas las canciones aún no dedicadas sonaban en su cabeza. Siempre quedaron pendientes.

No paró de girar el mundo, es obvio que ha aprendido la lección. O al menos eso le dicen. Su silencio es miedo, ya lo han dañado suficientes veces. Las nubes intentan inspirarlo, pero aún no despega los pies del suelo

Mentira

Muchas cosas que decir
El sueño atrapa

En un balbuceo
en medio de los mares
de la inconsciencia

Seguro,
sí, seguro

Las gotas caerán
como lluvia de invierno

Mientras tanto
fingiré disfrutar la fiesta

jueves, 15 de mayo de 2014

Pienso

Ver los rostros de la gente pasar.
Guarda en tus entrañas
esa sinceridad problemática

jueves, 1 de mayo de 2014

Frío

Son días raros, - me dijo ella - pareciera que todos los colores andan más vívidos que de costumbre, que tu pelo se enrede más que en otras ocasiones y la distancia juegue ping-pong con nuestros deseos.

No entendí a qué se refería la verdad. Para ser sincero, ahora lo entiendo menos. Recobré esta conversación a raíz de su cumpleaños. Ya no estaba. Se sentía como un vacío peculiar, una canción instrumental donde todo lo que faltaba para que dé la sensación de "final" era la voz que sirviera de hilo conductor. Es difícil describirlo. A veces creo que es producto de mi imaginación, sin embargo la memoria no me falla tan groseramente (todavía). Tal vez sea mi ya conocida ansiedad frente a obstáculos.

Se acaba el verano, los heladeros miran con tristeza las despedidas del sol. Sigo tecleando lo que viene a mi cabeza, apenas con un filtro para callar las cosas que oculto. Hay varias frases que he olvidado. Sé que hoy es un día importante, pero las palabras se atoran antes de que forme una frase coherente. Es una pena, mi lucidez estará de vacaciones hasta nuevo aviso. Y es que mi delirio hoy se ha escapado de mi. O quizás yo me alejé.

De cualquier modo, solo miraré al cielo esperando que caiga otro día. Al menos eso pretenderé. 


sábado, 26 de abril de 2014

Mira al cielo

La Nobleza, cómo me dijiste
no es fácil de mantener

ahora, en medio de mi poca cordura
y la desazón de estos días

ruego a la Luna
que no me deje solo esta noche

domingo, 20 de abril de 2014

Café tres

Me gusta escribir, de cuando en cuando, a modo de monólogo, como si alguien me escuchase al otro lado de la pantalla. Escucho en plena noche fuegos artificiales, seguro de alguna festividad que ignoro. Escucho música relajante, descubro nuevos artistas, el teclado me saluda con cada frase que logro formar. Darle animismo a algunas cosas que vivo es un afán que trato de no olvidar, si no el silencio se molestaría conmigo.

En eso, un despertador salta en plena madrugada. Un clarinete le responde como por arte de magia, con una secuencia de arpegios que no respiran entre sí. En medio de este rayo de luz que logré guardar en mis manos, he aprendido a mirar con tranquilidad los hechos desfasados de lo cotidiano. Al menos la guitarra me dice eso. 

Pero no olvidar, ojo, que sigo siendo una persona. Más que un medium que se deja llevar por lo que la inconsciencia le susurra por ratos, soy un ente que cree aún en la nobleza (sí, aún). A pesar de los dardos que el infortunio suele lanzar en mi espalda (ni qué decir de sus lanzas afiladas). Para mi sorpresa y a veces desdicha, aún creo en las ficciones que me inculcaron de niño. Tal vez haya un mundo mejor allá afuera.