
Los reflectores coordinados presentaron a la negrura. Las velas, ya apagadas, murmuraban en medio de las chispas sobre múltiples finales posibles para la obra. Ingenuamente creí que la ausencia de iluminación anunciaba el comienzo de la ficción, pero el arte estaba en frente mio; dentro de mi cuerpo se cocina la esencia. Las butacas pronto se acomodaron para presenciar el espectáculo.
Ojala la obra me termine gustando.
When you're strange, faces come out of the rain
