El sol quema
parece verano
El viento sopla cual otoño
¿y el invierno?
saluda en las noches
La primavera es un ideal.
¿Cómo eran las estaciones?
Todo ha cambiado.
Y las conexiones..
Dicen que estamos en un mundo globalizado
y
globos
veo
en sus cabezas
Qué serían de mis recuerdos
contigo
sin tanta información basura
alrededor
No me molesta estar aislado
si es por mi bien
Pero sí es incómodo
que no tengas opción a decidir.
La certeza de saber como sería el clima mañana
La certeza de saber que no te vería
porque estás lejos e inubicable
Aunque sabemos qué está pasando al lado opuesto del planeta
Seguimos sorteando incertidumbre cada día
Sin límites en nuestras acciones
domingo, 21 de abril de 2019
La vida trata
De soledades
Que no hagan perder el tiempo
Una vez más caí en tu libreta, está abierta y con la fecha 21 de agosto. Un torrente de pensamientos me asedia por sorpresa. Pensamientos en segundo plano.
Se detienen.
Un sorbo más de café, el sueño debe hacer que perciba cosas equivocadas. 1 AM y han pasado 4 años. Años de música, miedos, fuerza, necedad, debilidad, coraje, tenacidad. La voluntad se consume y reaparece en formas diversas. Y así el torrente puede ir tomando múltiples formas que aprendo a manipular.
Otro sorbo de café
Alzo mi brazo en busca de una mano invisible que me devuelva el gesto, un saludo, un acuerdo. La naturaleza me responde, mi cuerpo habla sin necesidad de palabra. Y me habla.
Me habla y no sé como responder con la mente a ese lenguaje que me pide acciones.
Nunca fui bueno con las relaciones en general. Tengo una torpeza innata para hacer lo indebido y para no saber identificar algunas claves dentro de las interacciones. Irónicamente escuchaba decir a algunos que la empatía y sensibilidad destacan en mi. No necesariamente.
Siempre, siempre, siempre y aún hoy no sé cómo... Tantas cosas que se aglutinan si las dejo pasar. AÚN ASÍ, aún así, aún así.
Desde entonces
Los días cambiaron de color
Hay un matiz que mi retina no sabe limpiar
Conjugar verbos hace problemas
con los pretéritos
Tantas cosas, tantas cosas. El nudo de mi cabeza se vuelve una aneurisma si no me mantengo saludable.
La música en algún punto se volvió la mejor manera de transformar
todas esas imágenes en sonidos, aunque sea yo el único que las vea (¿o no?).
Bailar fue un sinónimo de libertad en medio de esa rutina que siempre me ha sido ajena.
Verte libre es prioridad.
Seremos niños dormidos
soñar, viajar, vivir,
dejarse llevar en los sueños caprichosos
O al menos eso veo cuando cierro los ojos y construyo esa muralla invisible que siempre (te) quiero mostrar.
Tantas cosas. O quizás no y por enésima vez el nudo de mi cabeza hace que dé vueltas.
Ojalá este turbio pero sincero mensaje sea un transporte hacia el norte. Bonus track:
Llegó el viaje. Había ansiado tanto tiempo el cruzar el charco. En sus audífonos sonaba Chipi Chipi de Charly García (https://youtu.be/qhvcBUXNo14). Lo veía sonreír tanto, su emoción se rebalsaba por cada poro. La ansiedad jugaba en segundo plano, yo sé que vendría después de descubrirse minúsculo en medio de esa nueva aventura.
Yo, a su lado, era un monstrito con gestos corteses. Solo procuré ayudar en lo que podía, mi fuerza física no era suficiente para llevar sus maletas, pero sí tal vez un par de mochilas. Me tambaleé y caí. A partir de algún punto en mi vida mi equilibrio perdió su eje y no se han vuelto a encontrar con facilidad. Mi escoliosis solo empeora la situación.
Una cosa a la vez.
Cogí el tecladito de juguete que me encontré naufragando en medio de la ciudad, toqué algunas notas por placer, empecé a maquinar algunas canciones que dejé olvidadas en mi memoria a veces frágil. Todo este procedimiento para construir una endeble fortaleza para luego jugar invisible a vista de todos. Súbitamente esa sonrisa centelleó en la pared negra que ensamblaba. No entendía ni entiendo por qué. Aprendí también con el tiempo a quedarme callado, a ver las cosas pasar, a ver como puedes perder aún estando fuera del juego.
Las frases inconexas, las espirales, las noches, las canciones que no se compartieron (https://youtu.be/V-QExLrw-RQ o quizás https://youtu.be/MGjt-EB3tmQ). Todas (y más que eso) resumidas en vibraciones que, si bien son números, no dejan de expresar un lado nada matemático.
Perdí, me equivoqué y en consecuencia me gané mis heridas; él también tiene las suyas y por supuesto errores no le falta.
A pesar de todo puedo seguir mirándo fijamente a los ojos.
Mirabas de reojo la ventana. Es costumbre, cada vez que te encierras en ese cuarto, de una sola ventana, al ver la montaña te pones melancólico de no poder ver el sol y su atardecer
Recta. Es costumbre en mi no mirar a nadie, las personas son raras, salvo los pocos verdaderos amigos que me rodean. Por lo general, mi cabeza anda un paso afuera de la tierra. Seguramente se debe a mi intento de evadir la realidad.
Recuerdo que te cruzaste en mi camino. La mano alzada tímidamente me estaba saludando y yo apenas podía mantener los ojos abiertos. Ruido blanco. Y te fuiste.
Es en su camino sinuoso que encuentro confort. Con miedo.