La vida trata
De soledades
Que no hagan perder el tiempo
Como el cigarro
Lo fumo
Y no siento
domingo, 21 de abril de 2019
sábado, 12 de enero de 2019
Fobias y rarezas
Extraño conocerte
Extraño conocernos
Extraño tu querer
Esto es extraño
O debería extrañarme
Lo extraño que
he sido/soy
yo
Extrayó un diente
Una idea
Y matar el nervio
Extraño conocernos
Extraño tu querer
Esto es extraño
O debería extrañarme
Lo extraño que
he sido/soy
yo
Extrayó un diente
Una idea
Y matar el nervio
domingo, 3 de septiembre de 2017
Verbo cuerpo
Una vez más caí en tu libreta, está abierta y con la fecha 21 de agosto. Un torrente de pensamientos me asedia por sorpresa. Pensamientos en segundo plano.
Se detienen.
Un sorbo más de café, el sueño debe hacer que perciba cosas equivocadas. 1 AM y han pasado 4 años. Años de música, miedos, fuerza, necedad, debilidad, coraje, tenacidad. La voluntad se consume y reaparece en formas diversas. Y así el torrente puede ir tomando múltiples formas que aprendo a manipular.
Otro sorbo de café
Alzo mi brazo en busca de una mano invisible que me devuelva el gesto, un saludo, un acuerdo. La naturaleza me responde, mi cuerpo habla sin necesidad de palabra. Y me habla.
Me habla y no sé como responder con la mente a ese lenguaje que me pide acciones.
¿o debería ignorar y negar lo que nace de mi?
Se detienen.
Un sorbo más de café, el sueño debe hacer que perciba cosas equivocadas. 1 AM y han pasado 4 años. Años de música, miedos, fuerza, necedad, debilidad, coraje, tenacidad. La voluntad se consume y reaparece en formas diversas. Y así el torrente puede ir tomando múltiples formas que aprendo a manipular.
Otro sorbo de café
Alzo mi brazo en busca de una mano invisible que me devuelva el gesto, un saludo, un acuerdo. La naturaleza me responde, mi cuerpo habla sin necesidad de palabra. Y me habla.
Me habla y no sé como responder con la mente a ese lenguaje que me pide acciones.
¿o debería ignorar y negar lo que nace de mi?
jueves, 17 de marzo de 2016
Sinestesia
Nunca fui bueno con las relaciones en general. Tengo una torpeza innata para hacer lo indebido y para no saber identificar algunas claves dentro de las interacciones. Irónicamente escuchaba decir a algunos que la empatía y sensibilidad destacan en mi. No necesariamente.
Siempre, siempre, siempre y aún hoy no sé cómo... Tantas cosas que se aglutinan si las dejo pasar. AÚN ASÍ, aún así, aún así.
Desde entonces
Los días cambiaron de color
Hay un matiz que mi retina no sabe limpiar
Conjugar verbos hace problemas
con los pretéritos
Tantas cosas, tantas cosas. El nudo de mi cabeza se vuelve una aneurisma si no me mantengo saludable.
La música en algún punto se volvió la mejor manera de transformar
todas esas imágenes en sonidos, aunque sea yo el único que las vea (¿o no?).
Bailar fue un sinónimo de libertad en medio de esa rutina que siempre me ha sido ajena.
Verte libre es prioridad.
Seremos niños dormidos
soñar, viajar, vivir,
dejarse llevar en los sueños caprichosos
O al menos eso veo cuando cierro los ojos y construyo esa muralla invisible que siempre (te) quiero mostrar.
Tantas cosas. O quizás no y por enésima vez el nudo de mi cabeza hace que dé vueltas.
Ojalá este turbio pero sincero mensaje sea un transporte
hacia el norte.
Bonus track:
Bon voyage
Siempre, siempre, siempre y aún hoy no sé cómo... Tantas cosas que se aglutinan si las dejo pasar. AÚN ASÍ, aún así, aún así.
Desde entonces
Los días cambiaron de color
Hay un matiz que mi retina no sabe limpiar
Conjugar verbos hace problemas
con los pretéritos
Tantas cosas, tantas cosas. El nudo de mi cabeza se vuelve una aneurisma si no me mantengo saludable.
La música en algún punto se volvió la mejor manera de transformar
todas esas imágenes en sonidos, aunque sea yo el único que las vea (¿o no?).
Bailar fue un sinónimo de libertad en medio de esa rutina que siempre me ha sido ajena.
Verte libre es prioridad.
Seremos niños dormidos
soñar, viajar, vivir,
dejarse llevar en los sueños caprichosos
O al menos eso veo cuando cierro los ojos y construyo esa muralla invisible que siempre (te) quiero mostrar.
Tantas cosas. O quizás no y por enésima vez el nudo de mi cabeza hace que dé vueltas.
Ojalá este turbio pero sincero mensaje sea un transporte
hacia el norte.
Bonus track:
Bon voyage
miércoles, 19 de agosto de 2015
Rincones
Llegó el viaje. Había ansiado tanto tiempo el cruzar el charco. En sus audífonos sonaba Chipi Chipi de Charly García (https://youtu.be/qhvcBUXNo14). Lo veía sonreír tanto, su emoción se rebalsaba por cada poro. La ansiedad jugaba en segundo plano, yo sé que vendría después de descubrirse minúsculo en medio de esa nueva aventura.
Yo, a su lado, era un monstrito con gestos corteses. Solo procuré ayudar en lo que podía, mi fuerza física no era suficiente para llevar sus maletas, pero sí tal vez un par de mochilas. Me tambaleé y caí. A partir de algún punto en mi vida mi equilibrio perdió su eje y no se han vuelto a encontrar con facilidad. Mi escoliosis solo empeora la situación.
Una cosa a la vez.
Una cosa a la vez.
Cogí el tecladito de juguete que me encontré naufragando en medio de la ciudad, toqué algunas notas por placer, empecé a maquinar algunas canciones que dejé olvidadas en mi memoria a veces frágil. Todo este procedimiento para construir una endeble fortaleza para luego jugar invisible a vista de todos. Súbitamente esa sonrisa centelleó en la pared negra que ensamblaba. No entendía ni entiendo por qué. Aprendí también con el tiempo a quedarme callado, a ver las cosas pasar, a ver como puedes perder aún estando fuera del juego.
Las frases inconexas, las espirales, las noches, las canciones que no se compartieron (https://youtu.be/V-QExLrw-RQ o quizás https://youtu.be/MGjt-EB3tmQ). Todas (y más que eso) resumidas en vibraciones que, si bien son números, no dejan de expresar un lado nada matemático.
Perdí, me equivoqué y en consecuencia me gané mis heridas; él también tiene las suyas y por supuesto errores no le falta.
A pesar de todo puedo seguir mirándo fijamente a los ojos.
A pesar de todo puedo seguir mirándo fijamente a los ojos.
Letras:
Charly Garcia,
Kenny Burrel,
Rita Pavone,
Sui Generis
jueves, 7 de mayo de 2015
domingo, 3 de mayo de 2015
Soga
Mirabas de reojo la ventana. Es costumbre, cada vez que te encierras en ese cuarto, de una sola ventana, al ver la montaña te pones melancólico de no poder ver el sol y su atardecer
Pero créeme
solo pisa el valle
solo pisa el valle
Y el sol brillará más fuerte que nunca
Pasa el tiempo
El silencio habla por sí solo
Este lado del cielo no es para mi
Un feriado largo que mi cabeza no aguantó
Lunas blancas, césped, flores, noche
Blues
miércoles, 25 de marzo de 2015
Vulnerar
Recta.
Es costumbre en mi no mirar a nadie, las personas son raras, salvo los pocos verdaderos amigos que me rodean. Por lo general, mi cabeza anda un paso afuera de la tierra. Seguramente se debe a mi intento de evadir la realidad.
Recuerdo que te cruzaste en mi camino. La mano alzada tímidamente me estaba saludando y yo apenas podía mantener los ojos abiertos. Ruido blanco. Y te fuiste.
Es en su camino sinuoso que encuentro confort.
Con miedo.
Es costumbre en mi no mirar a nadie, las personas son raras, salvo los pocos verdaderos amigos que me rodean. Por lo general, mi cabeza anda un paso afuera de la tierra. Seguramente se debe a mi intento de evadir la realidad.
Recuerdo que te cruzaste en mi camino. La mano alzada tímidamente me estaba saludando y yo apenas podía mantener los ojos abiertos. Ruido blanco. Y te fuiste.
Es en su camino sinuoso que encuentro confort.
Con miedo.
jueves, 22 de enero de 2015
Camuflaje
No te lo he dicho, ¿verdad?
Los grillos cantan
conmigo
todas las noches.
Te espero con un sobre de azúcar en mi mesa
y un café para despertar.
Los grillos cantan
conmigo
todas las noches.
Te espero con un sobre de azúcar en mi mesa
y un café para despertar.
Letras:
Brad Mehldau,
Mark Giulianna
martes, 13 de enero de 2015
Agnosia
Se había escondido debajo de la mesa, aterrorizado. Había una banco debajo, ahí lo esperaba para cuando el pánico lo asfixiara, así como también dejó algunos peluches como comité de bienvenida. Sus peores miedos lo amordazaron, apenas se arrastraba por la sala. ¿Cuánto tiempo pasó desde la última vez que una taquicardia lo atacaba así? ¿Por qué justo hoy?
Hubo un silencio, recuerda, un breve instante de lucidez. En medio de los jadeos logró incorporarse y decidirse. Prendió el último cigarro que le quedaba, con una calada ahogó su pena, enfrentó sus miedos que tarde o temprano regresarán. Debido a las lágrimas contenidas, su visión se nubló, sus piernas temblaban. El corazón se desbocaba a medida que sus delineados ojos se asomaban hacia su rostro, la tristeza construyó un muro de cemento y hielo entre él y sus pensamientos. Tantas descripciones que podrían tomarme toda la noche poder escribir.
Solo diré que tuve miedo, lo tengo aún. Pero no puedo detenerme y menos ahora, cuando los grillos me saludan en los amaneceres.
Letras:
Charly Garcia,
La Maquina de Hacer Pájaros
viernes, 11 de julio de 2014
Excusas.
Había salido de una función de teatro, de sala repleta y aplausos presentes. Ya no se inmutaba por las parejas circundantes en las sillas aledañas, ni reparaba en adjetivos sobre las actuaciones de los artistas, sencillamente olvidaba sus preocupaciones y las dejaba a un lado. No reparaba en el hueco que tenía en su pecho, o al menos eso pretendía. La noche aún lo mecía con su manto azul marino.
Más tarde, recorrió los salones en los que ella paseaba, con un suspiro se llevó sus alientos y con un cigarro los expulsó. La ingravidez de su cuerpo lo guiaba por pasajes que sabía, no volvería a visitar. Su mirada nostálgica reflejaba dentro suyo todo lo no-vivido. El tiempo se había vuelto la excusa perfecta para que los recuerdos se pudrieran y el olvido los añeje.
Ya es tarde, se dijo. Con el peso encima de su vacío, dirigió sus pasos hacia la salida. Extrañaba los momentos y sus amigos ausentes, extrañaba la paz, extrañaba tanto que sin darse cuenta otra vez se había estrellado en esa nebulosa del pasado. Su pecho era una gamma de sensaciones, momentos y rarezas descuidadas. Uno a uno, se fueron mostrando las noches, las visitas a la azotea, las sorpresas que llenaban su corazón, las miradas que hablaban, las luces. Ya es tarde, se dijo.
Recordarte es un hermoso lugar.
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